¿Qué es la abeja japonesa? Diferencias con la abeja europea y el encanto de la miel de Daisen
«¿Qué tipo de abeja es la abeja melífera japonesa?» —al elegir una miel, no son pocas las personas que se hacen esta pregunta. La abeja japonesa es una especie autóctona que, desde tiempos antiguos, ha vivido en armonía con la naturaleza de las montañas y campos de Japón. En este artículo presentamos con detalle su ecología, sus diferencias con la abeja europea y las características de su apicultura. Asimismo, nos adentraremos en la historia de la miel que nace de los frutos del Mt. Daisen, en la prefectura de Tottori, Japón.
Qué es la abeja japonesa — una especie autóctona que vive en las montañas y campos de Japón

Se considera que la abeja japonesa (nihon mitsubachi) es una abeja autóctona que ha habitado el archipiélago japonés desde tiempos antiguos. A diferencia de la «abeja europea» (seiyō mitsubachi), que solemos ver en jardines y huertos y que es una especie foránea introducida a partir de la era Meiji, la abeja japonesa se ha adaptado a lo largo de mucho tiempo a las cuatro estaciones y al clima de Japón.
Su cuerpo es algo más pequeño y su tonalidad es negruzca, dando una impresión sobria. Construye sus nidos en los huecos de los árboles de las montañas o en las grietas de las rocas, y ha llevado una vida recogiendo néctar de una gran variedad de flores silvestres. Podríamos decir que lo característico de la abeja japonesa es su modo de vivir discretamente en un entorno cercano a lo natural, más que en grandes crías gestionadas por la mano del ser humano.
Diferencias con la abeja europea — carácter, miel y cantidad recolectada

Se dice que existen varias diferencias entre la abeja japonesa y la abeja europea. En cuanto al carácter, la abeja japonesa es relativamente tranquila, sensible a los enemigos y a los cambios del entorno, y se dice que tiene la costumbre de trasladarse con todo el nido si el ambiente no le conviene. Debido a esta delicadeza, su cría exige una profunda comprensión del entorno natural.
Otra diferencia es la cantidad de miel que se puede recolectar. Mientras que la abeja europea tiende a recoger cantidades abundantes de néctar de flores específicas, la abeja japonesa recoge néctar poco a poco de diversas flores silvestres. Por ello, la cantidad que se obtiene de un solo nido es escasa y la cosecha suele ser limitada. Esta miel, también llamada «miel de cien flores» (hyakkamitsu), se caracteriza por un sabor complejo y con profundidad, tejido por las flores de cada estación. La rareza propia de su escasez es también parte de la personalidad de la miel de la abeja japonesa.
La historia de una miel que nutre la sagrada montaña Daisen

Nuestra miel de Daisen nace del néctar recolectado por las abejas japonesas al pie del Mt. Daisen, en la prefectura de Tottori, Japón. Conocido como la cumbre más alta de la región de Chūgoku, el Mt. Daisen ha sido venerado desde antiguo como una «montaña sagrada», una montaña que atesora exuberantes bosques primarios de hayas y aguas cristalinas.
En las tierras que abraza esta montaña florecen diversas flores según la estación, y las abejas van recogiendo néctar visitando una a una cada flor. Sentimos que el aire puro del Mt. Daisen y su diversa vegetación aportan una serena profundidad al sabor de la miel. No es el ser humano el protagonista, sino que cada gota nace gracias a la vida de la montaña y al trabajo de las abejas: ese respeto por la naturaleza es algo que valoramos profundamente. Sobre el entorno de la región de origen, le invitamos a consultar también el artículo que presenta la naturaleza y la apicultura del Mt. Daisen.
La elección de lo no calentado y sin aditivos, y una apicultura sostenible

La miel de Daisen se envasa sin calentar y sin aditivos. Al minimizar el calentamiento, procuramos no dañar el aroma y el delicado sabor propios de la miel. Nuestro principio es entregar el fruto tal como lo recogen las abejas, sin añadir mezcla alguna.
Además, la cosecha se realiza una sola vez al año, con solo 200 frascos limitados. Esta cantidad surge de la delicada actividad de la abeja japonesa y de la idea de dejar la miel necesaria para que las abejas pasen el invierno. No recolectar en exceso de las abejas y proteger el entorno del nido: esa es la base de una apicultura sostenible y también la sabiduría para convivir largamente con la naturaleza. No deseamos «hacer trabajar» a las abejas, sino ser presencias que acompañan su labor. También tenemos disponible un artículo sobre el método de elaboración sin calentar de la miel.
Aspectos a tener en cuenta al disfrutar de la miel
La miel es un alimento apreciado en la mesa japonesa desde tiempos antiguos. Se ha disfrutado como un sabor que acompaña la vida cotidiana, ya sea añadida al pan o al yogur, o disuelta en bebidas.
Por otro lado, hay un punto importante a tener en cuenta. No debe darse miel a los lactantes menores de un año. Esto se debe a que puede causar botulismo infantil, y el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón también advierte que «la miel debe darse después de cumplir un año» (fuente: Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón). Para los niños mayores de un año y los adultos, se considera que normalmente no hay problema en consumirla. Para que pueda disfrutarla con tranquilidad, le rogamos que tenga presente este punto.
Conclusión — una gota del Mt. Daisen para su mesa cotidiana
La abeja japonesa es una especie autóctona que ha caminado junto a la naturaleza de Japón, y la miel que recoge, aunque escasa, alberga un sabor profundo. La miel de Daisen, elaborada al pie del Mt. Daisen en la prefectura de Tottori, respetando el método sin calentar y sin aditivos, y de la que solo compartimos 200 frascos limitados una vez al año, es una gota en la que se unen la labor de esas abejas y los frutos de la montaña. Si la miel de la abeja japonesa ha logrado conmover su corazón, nos alegraría que pudiera saborear con serenidad esta historia de cada estación también en su mesa.





